jueves, 8 de noviembre de 2007

Persiguiendo sueños viajeros

Una de mis mayores aficiones, como ya puntualicé antes en mi descripción, son los viajes. Me encanta pasear por calles nuevas, observar a la gente de diferentes lugares, e imaginarme cómo sería vivir en esos lugares por una larga temporada (en el fondo es que soy bastante pueblerino). Soy de los que me gusta pateármelo todo (al menos todo lo que mis pies y mis ánimos me permitan), y arrastro conmigo al pobre de Sergio a regañadientes, porque lo que él quiere cuando nos vamos de vacaciones es descansar, y lo que quiero yo es verlo todo y no quedarme con la sensación de haber estado perdiéndome algo. Nuestros viajes, claro está, vienen siempre determinados por la economía que tengamos en la época en que decidimos realizar el viaje. Siempre viajamos por nuestra cuenta (únicamente una vez contratamos por medio de agencia y fué porque era un crucero y no quedaba otra), y aunque últimamente él me tiene prohibido ser yo el que elija alojamiento (no podéis imaginar en la de cuchitriles que nos hemos visto metidos... por mi culpa y mi espíritu ahorrativo), pocas veces son las que nos vamos de un sitio determinado con mal sabor de boca. Sabemos (o al menos intentamos) sacar lo mejor de cada lugar.
Yo tengo predilección por las ciudades grandes. Nuestros viajes, por el momento, se reducen únicamente a escapadas por España o por otras ciudades europeas. Como he dicho, los destinos los decide nuestro bolsillo, y todos sabemos que un viaje intercontinental puede salir por un riñón y parte del otro (aunque afortunadamente las cosas van cambiando: tanto nuestra economía como los precios de los viajes).

Me he hecho mi propio listado de ciudades que me pirraría visitar, y cada dos por tres le doy el coñazo a Sergio con ir a una de estas: (las pongo por orden de preferencia, que hasta en eso soy elitista)

1. Tokio

Poco tiene que decir un friki de mi calaña de su ciudad fetiche: Tokio es la ciudad con la que sueño desde que tenía 11 años. Tan pronto como aterrice allí pienso caer en colapso (y no precisamente por las 17 horas que dura el vuelo entre trasbordos y demás chorradas...). Lo malo de ir Tokio es que tengo que preparar buen presupuesto... no en sí por el billete de avión o lo que pueda gastar en alojamiento, sino por la de cosas que una vez esté allí pienso comprar.

2. Shanghai

Mi ciudad favorita de China, y quizás la más abierta del país. A mí, que siempre me han chiflado los rascacielos, las imágenes de Shanghai que he visto por ahí me vuelven loco, y lo que he leído sobre ella me resulta súper interesante. El único punto desfavorable de Shanghai es que allí hablan shanghainés (uno de los múltiples dialectos que se hablan en China), y si ya a duras penas me cuesta seguir algo en mandarín, como para intentar entender algo en shanghainés... pero bueno, siempre existe la opción del inglés.

3. New York

Otra de las ciudades que consideraría para mí fetiche, pues si a Tokio me une mi vena freak y amante de la animación y comic japonés, a NYC lo que me une es mi pasión literaria, cinéfila y musical. El 90% del interés que despierta en mí EEUU se concentra únicamente en esta ciudad. De hecho creo que la única ciudad norteamericana que me interesa de verdad. Y probablemente la única que me gustaría visitar. Además, es la que se encuentra más cerca de todas las ciudades que me interesan, y por tanto a la que me saldría más económico viajar (con esto me refiero únicamente a mi bolsillo, pues quizás si termino en uno de esos cuartuchos de inmigración donde de vez en cuando a las autoridades aduaneras de EEUU le da por meter a todo aquel que les resulta "sospechoso", lo que me gaste en psicólogos a mi vuelta a España podría habérlo ahorrado simplemente habiendome evitado el viaje).

4. Beijing

La capital de China me resulta atractiva sobretodo por la historia que allí se concentra, pues no es una ciudad de grandes rascacielos como las otras grandes del país que también me interesan (Shanghai y Hong Kong). Sin embargo se encuentran en ella los tesoros más preciados de la historia China: parte de la muralla, la ciudad prohibida y la plaza de Tian'anmen. Sólo por esas tres cosas ya merece la pena ir. Y además, podría poner a prueba mis limitados conocimientos sobre mandarín... todo un reto.

5. Hong Kong

He escuchado tantas historias durante tantos años sobre esta ciudad que no me queda más remedio que ir y verla con mis propios ojos (a parte de lo flipantes que son sus rascacielos, como se puede ver en la foto). El mayor atractivo y parte de la vitalidad que tiene Hong Kong yo creo que se debe a su posición de ambiguedad respecto a su relación con China y el gobierno de la RPC (recordemos todos que hasta 1997 y durante un siglo HK se mantuvo como colonia de ultramar del Reino Unido, con lo cual el sistema económico que se desarrolló en la ciudad fue totalmente capitalista, y el sistema político mucho más democrático sin duda que el que impera en la mayor parte del país). En HK tampoco se habla mandarín, sino cantonés.

Así que como puede apreciarse, el 90% de mi interés reside en Asia. Una pena que los billetes de avión hacia allí sean tan caros, pero tiempo al tiempo...

;)

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