miércoles, 30 de enero de 2008
Falta de hipo
Esporádicamente, y cada mucho tiempo, de vez en cuando tengo un hipo. Pero sólo uno, como recuerdo del que se fue para no volver.
La abuela de Nath dice que el hipo en los jóvenes es para crecer, y en los mayores anuncia la muerte. Y en sus sabias palabras debo entonces reconocer el hecho de que debo alegrarme por no tener hipo.
domingo, 27 de enero de 2008
Caperucita Roja v.2008
miércoles, 23 de enero de 2008
El espacio exterior
En un momento dado, mientras le resumía los pormenores del helado astro, Álex me preguntó que qué era el cielo. Y yo le dije que el cielo era el universo. Cuando las luces del día se apagan y miramos al horizonte desde nuestra ventana, es la inmensidad del espacio exterior lo que observamos.
Álex se encogió de hombros y me dijo que qué pequeños somos. Sonreí y asentí, tan pequeños como una gota de lluvia perdida en un océano.
lunes, 21 de enero de 2008
Derechos de imagen
Unas semanas después le llego una carta al buzón, con su cara también en el sello. Una citación judicial. Según pudo saber a través de sus abogados, le habían denunciado por uso inapropiado de de propiedad intelectual privada sobre la que él no tenía ningún derecho, es decir, su propio rostro. Puedo comprobar entonces que alguien ajeno a él lo había registrado.
Y en el juicio la razón se le dió a la compañía, pues al preguntársele al hombre que si él, en algún momento, había patentado la exclusividad de su semblante, tuvo que decir que no, y todos los derechos sobre el mismo se los quedó la sociedad anónima que sí los había registrado en toda su peculiaridad palmo a palmo.
A partir de ese momento no sólo comenzó a verse por todas partes con más frecuencia, sino que por cada vez que se miraba en el espejo, ya fuese para afeitarse, lavarse los dientes o reventarse un grano, se le sustraía una cierta cantidad de su cuenta bancaria que iba a parar a las arcas de la entidad denunciante, dejándole no mucho tiempo después en total bancarrota (pues era inevitable el no observarse aunque fuese sobre un charco en un día de lluvia...).
Poco antes de morir por hambre pudo verse a sí mismo observándose desde la pared, pues la mirada inquisitiva de sus propios ojos fueron los que le sentenciaron a muerte, y la sonrisa de su retrato el mazo sancionador de tan funesta condena.
viernes, 18 de enero de 2008
Té al melocotón
Cuando llego las dos me están esperando con una sonrisa, y me reciben con una taza de té al melocotón sobre mi mesa.
miércoles, 16 de enero de 2008
Los peligros de la DS
lunes, 14 de enero de 2008
Dormir con Sergio
Aunque como siempre, todo positivo tiene su contrario, y en este caso son las patadas, sus conversaciones entre sueños (ininteligibles, pues no son más que balbuceos, pero con la calidad sonora suficiente como para despertarme...), o las veces que, bajo una pesadilla, sus bruscos movimientos y voces me despiertan (y juro que esto es cierto, como aquella vez en que rompió violentamente mi sueño porque según él su cuerpo estaba siendo invadido por una horda de arañas).
Aún así yo olvido lo segundo, y cada noche que vuelvo es buscando lo primero, la calidez de sus abrazos y sus caricias despertándome a la mañana siguiente.
jueves, 10 de enero de 2008
Paz, pelota, regalo y superhéroe
El cuento que Álex se inventó era tal que así:
Érase una vez un pueblo donde había mucha paz, pero de vez en cuando venían unos malos. El superhéroe del pueblo, al que le gustaba mucho jugar, quería tener una pelota con la que poder entretenerse, pero como no tenía ninguna y su cumpleaños estaba cercano su abuela decidió regalarle una, así que desde entonces se dedicaba a derrotar a los malos dándoles pelotazos en la cabeza y dejándoles inconscientes. ¡Y tan sólo tenía siete años!
¡Como podéis ver el pequeño Álex es todo un escritor de best-sellers en potencia! :)
miércoles, 9 de enero de 2008
75 años
El edificio, además, sirvió literalmente como campo de batalla durante la Guerra Civil (de hecho si entráis por la cafetería aún pueden verse marcas de bala en las paredes), y quedó semiderruído (algo parecido a lo que ocurrió con la faculta de Medicina). Toda una pena que los de la UCM estén demasiado ocupados despilfarrando el dinero en monerías y no en restaurar edificios históricos del campus (porque la verdad que a la pobre facultad, ahora llamada "A", la tienen bastante abandonada...).
En fin, que todo lo anterior viene a que hoy me acerqué con Sergio para recoger al fin mi título de licenciado y para devolver unos libros atrasados, y nos encontramos con una exposición en el hall donde cuentan esto y mucho más, ilustrado con varias fotografías de la época. Yo ya lo sabía, pero lo que tenemos es una joya olvidada y un edificio que, si se le sacase el partido que tuvo antaño, podría volver a lucir como es debido y no como una burla ridícula (que es en lo que se ha convertido hoy en día tal y como se encuentra) de lo que fue.
martes, 8 de enero de 2008
El mensaje de Orwell
For whom, it suddenly occurred to him to wonder, was he writing this diary? For the future, for the unborn. His mind hovered for a moment round the doubtful date on the page (April 4th, 1984), and then fetched up with a bump against the Newspeak word 'doublethink'. For the first time the magnitude of what he had undertaken came home to him. How could you communicate with the Future? It was of its nature impossible. Either the future would resemble the present, in which case it would not listen to him: or it would be different from it, and his predicament would be meaningless.
(Nineteen Eighty-Four, p.9)
Nuestro presente (su futuro) ¿es igual o diferente al narrado por Orwell? ¿es una mezcla de ambas cosas? Y es aquí donde radica mi interés por la obra. Para mí, entender la raíz del totalitarismo expuesto por Orwell significa no desoír su mensaje, no hacer que su aviso se convierta en un sinsentido, para de este modo contradecir la afirmación del propio autor de que es imposible contactar con el futuro, pues hasta aquí, hasta 2008, su mensaje al menos a mí (y a otros tantos) ha llegado. Y es cuando el pasado se funde con el futuro cuando es posible cambiar el presente.
lunes, 7 de enero de 2008
Move on!
jueves, 3 de enero de 2008
Oscuro
¿Cuanto tiempo había estado sin sentido? Cuatro, cinco horas... el tiempo se desdibujaba a la vez que caía en cuenta de que estaba perdiendo sangre por la cabeza. Me llevé la mano al bolsillo encontrando allí un pañuelo. Suficiente para cortar la hemorragia.
En ese mismo instante me percaté de que me encontraba en absoluta tiniebla. ¿Me había quedado ciego debido al golpe? Deslicé los dedos frente a mi cara, percibiendo un sutil movimiento. Conservaba la visión.
Me incorporé como pude. Un latigazo de dolor me recorrió las piernas y el tronco. No sólo me había lastimado la cabeza. El resto de mi cuerpo no se hallaba en mejores condiciones.
¿Pero qué había ocurrido? Intenté retroceder en el tiempo a través de mis recuerdos. La cena en el salón, el baile. Una chica rubia me sonreía. Me encontraba algo mareado por el alcohol y decidí retirarme a descansar. Y entonces ésta oscuridad. No llegaba a comprender nada de lo que me estaba pasando.
Me giré, y al levantar la vista observé un resplandor azulado. Fue al acercarme cuando comprendí todo. Delante de mis ojos, y a través de la escotilla de mi camarote, frente a mí se desdibujaba la inmensidad del océano. Mi tumba.
miércoles, 2 de enero de 2008
Miedo a morir
Me da miedo, finalmente, desvanecerme de la crónica del mundo (¿no es la supervivencia indefinida e infinita el fin último de todo ser vivo?). Me da miedo no trascender, y que, como escribió un sabio guionista dando voz a un androide herido, no ser más que "lágrimas en la lluvia".
Felíz 2008.
:)