lunes, 11 de febrero de 2008
Kino International
A Sergio le engañó Uli diciéndole que el sitio en cuestión aparecía en GoodBye Lenin!. Bueno, en realidad eran 9/10 de mentira, porque sí que salía... durante tres segundos en los créditos de inicio. Al entrar en el local nos recibieron dos travestis enormes, con un chupito verde y otro rojo en cada mano. Una especie de Matrix distorsionada. Yo me tomé el rojo. Bajando por las escaleras que se abrían frente a nosotros penetramos en el infierno, sólo que en vez de repleto de demonios de rabo largo, cuernos y tridente, lo que nos recibió fue una marabunta de alemanes afeminados rompiéndose las caderas en la pista de baile... para el horror de Sergio. Y una música a un volumen tan atroz que me hacía retumbar hasta las cuencas de los ojos. Sergio se tapó los oídos (algo típico en él siempre que le he arrastrado hasta cualquier discoteca) y yo decidí socializar un poco. El novio de Mathias, el mejor amigo de Uli, que era méxicano, se acercó y me preguntó que qué me parecía Berlín. Me gusta mucho, es una ciudad muy bonita y elegante. Me miró con incredulidad: ¡DE ESO NADA! ¡¡¡Para bonita y elegante Madrid!!! Me quedé un poco pasmado. Bueno... vale... Sergio me agarró del brazo y me dijo que él se iba de allí, que no soportaba la música y que si yo quería que me quedase. Miré a mi alrededor, a la fauna. Al novio de Mathias. A la cama repleta de ácaros que daba entrada a la "discoteca". A Sergio. Me voy contigo. Y con un: ahora volvemos... nos marchamos de allí. Paseando de vuelta al hostal por Alexanderplatz hice lo que más me gusta siempre que juntos vamos paseando: chocar nuestros hombros y hacerle reír.
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5 comentarios:
Juas vaya odisea salvaje, no?
Bueno, siempre nos quedarán nuestros correspondientes como refugio para casos diversos.
PD: Estoy que me caigo de sueño, hoy ni lexatín me hará falta...
allora?
hiciste un mar y no miraste atrás?
el comentario tras la intervención del mexicano
-ah..., pues vale
(muy tuyo)inconfundible
A veces los madrileños no vemos realmente lo bonito de Madrid, claro que berlin también lo sea o Barcelona o San Sebastian, tokio, New York todas tienen algo.
Las últimas lineas me han parecido preciosas, el paseo, el hacer lo que más te gusta, el hacerle reir, la complicidad...
Un abrazo
jajaja! todavia recuerdo el sms que recibi en mi movil esa noche diciendo que todo daba mucho miedo! de hecho creo que todavia lo tengo guardado! ains! que juego dió kino internacional! hahaha! besos pequeño, te quiero!
Yo creo que Sergio no sabe apreciar las posibilidades de ese sitio. Porque, ¿y si os hubiéseis quedado allí un rato, observando el surrealismo alemán en estado puro? ¿A que te habría dado para una entradaza en el blog? ¿Eh? ¿A que sí?
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