Para cuando decidimos volver de Orense, X1 y X2 ya no nos dirigían la palabra. Volvímos en el coche de X1, los dos sentaditos en el asiento trasero y separados por una muralla de maletas colocada estratégicamente para interrumpir cualquier comunicación que entre nosotros pudiese establecerse. Según X1 las maletas iban colocadas ahí porque las nuestras no cabían en el maletero del coche, y si las colocaba en un lateral de los asientos el coche se le descompensaría (¿?) hacia un lado (¡ja!). Así que imaginad el viaje: X1 y X2 torturándonos con su CD de música de Disney durante todo el trayecto hacia Madrid, mientras Sergio y yo intentábamos darnos la mano por encima, debajo y detrás del muro de equipaje. Para cuando llegamos a mi parada, X1 y X2 se ofrecieron para acercar a Sergio a la suya. Se bajó del coche con la cara blanca y me pidió quedarse a comer en mi casa, mientras X1 y X2 se perdían en la distancia tarareando canciones de La Sirenita...
Aún nos dura el susto.
3 comentarios:
"Un mundo ideaaaaaaaaal...."
Fijo que alguna de aladín te tocó XDDDDDDDDDDD
Pobriños, vaya tela...
PD: Escribe más que me aburro y la macro no tiene intención de volver...
te dije que os vinierais a la playa con nosotros! es que claro, yo les entiendo pq un kilo de fresas fueron engullidas!!!!!!! y claro, normal que todavia os odien! yo tb lo haria! hahahahaahahahahaahahahahaha! me encanta que escribas de esos tiempos, me haces reir al recordar todos esos momentos! mas por fa!!!!
C.
PS: todavia guardas el mail que te mando?
Cris, y te acuerdas del mensaje que te mande todo asustao??? jajajaja madre mía, que tiempos...
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