Lo que más pena me dió en la boda de mi hermana fue el darme cuenta de pronto de que siempre la había tenido ahí (la necesitase para algo o no), y que ya no iba a estar más (físicamente). Después de que se marchase me quedé tres días tocado. Sé que no tiene ningún sentido, pues a fin de cuentas para verla sólo la tengo que llamar y quedar con ella, pero es el sentimiento de que nuestro circulo cerrado de cinco se había roto lo que me hizo sentir nostalgia por aquellos momentos que habíamos compartido.También influyó el hecho que de sopetón me diese cuenta del fluir del tiempo. Cuando todo es estático y día tras día las cosas se mantienen uniormes e iguales, existe una cierta tranquilidad de que tu pequeño universo se mantiene en armonía. Pero de pronto algo cambia, te miras en el espejo y dices ¡macho que nos hacemos mayores! y me entró un poco de agobio, porque a fin de cuentas mi hermana es sólo 11 meses mayor que yo.
2 comentarios:
Yo soy hija única, pero me crié a la par con mi vecina y mejor amiga.
El dia que se casó no pude parar de llorar, que espectáculo UU'''.
Pero la vida sigue siempre igual ;).
Ufff es también duro para el que se vá, pero reconozco que es peor para el que se queda "solo". Mi bro todavía lo medio lleva. A mi me da penita cuando voy a verles y veo mi ex habitación... en lo que ha quedado!!!
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