lunes, 14 de enero de 2008

Dormir con Sergio

Dormir con Sergio son abrazos por la espalda, besos entre sueños, sus pies contra los míos pidiéndome calor. Me gusta sobretodo cuando yo me pongo boca abajo y él me abraza por encima, cuando junta su pierna a la mía o cuando sus dedos rozan mi cadera.
Aunque como siempre, todo positivo tiene su contrario, y en este caso son las patadas, sus conversaciones entre sueños (ininteligibles, pues no son más que balbuceos, pero con la calidad sonora suficiente como para despertarme...), o las veces que, bajo una pesadilla, sus bruscos movimientos y voces me despiertan (y juro que esto es cierto, como aquella vez en que rompió violentamente mi sueño porque según él su cuerpo estaba siendo invadido por una horda de arañas).
Aún así yo olvido lo segundo, y cada noche que vuelvo es buscando lo primero, la calidez de sus abrazos y sus caricias despertándome a la mañana siguiente.

5 comentarios:

N. G. dijo...

XDDDDD

Alfonso puede decir que yo chirrio los dientes, bueno ya no porque tengo un protector, rollo boxeador ^^

Yo me pongo de lado y paso mi brazo por su cadera, y pese a que me quite la manta cuando empiece a refrescar y que la tenga toda tirada en su lado, no lo cambio, ya no puedo.

Besis!

lichiaraña dijo...

AinChh!!
yo quiero eso....y no esos psicópatas desgraciados que se cruzan por mi existencia!!
ooo tornado, atrapamé

Rro dijo...

Jo, me encanta... qué preciosidad!!!! me da envidilla.... menos mal que estoy bien servida! jejejej!

muak!!

Unknown dijo...

Sabes, me gusta tu blog, llegue a traves de un comentario que le dejastes a ella y este post me encanta y cuando lo escribistes te iba a dejar un comentario, mas emotivo, más sentimental, no lo hice y ahora se me han quitado las ganas, sorry.
Un abrazo

PD: ya se algo que no me gusta del blog, el diseño jeje

Anónimo dijo...

MUAKS!