Aquel que haya visitado la facultad de Filología (Filosofía y Letras) de la Complutense se habrá topado de bruces con su singular distribución y el verde-azul de las baldosas que decoran los pasillos. Una ornamentación cuanto menos singular. Sin embargo, en la época que fue inaugurada, allá por el lejano 1933, la cosa era radicalmente opuesta, pues era estandarte de la modernidad de la capital con su vidriera art-decó, su ascensor de funcionamiento similar al de una noria, y las clases impartidas por Dámaso Alonso, Ortega y Gasset y otros muchos grandes.
El edificio, además, sirvió literalmente como campo de batalla durante la Guerra Civil (de hecho si entráis por la cafetería aún pueden verse marcas de bala en las paredes), y quedó semiderruído (algo parecido a lo que ocurrió con la faculta de Medicina). Toda una pena que los de la UCM estén demasiado ocupados despilfarrando el dinero en monerías y no en restaurar edificios históricos del campus (porque la verdad que a la pobre facultad, ahora llamada "A", la tienen bastante abandonada...).
En fin, que todo lo anterior viene a que hoy me acerqué con Sergio para recoger al fin mi título de licenciado y para devolver unos libros atrasados, y nos encontramos con una exposición en el hall donde cuentan esto y mucho más, ilustrado con varias fotografías de la época. Yo ya lo sabía, pero lo que tenemos es una joya olvidada y un edificio que, si se le sacase el partido que tuvo antaño, podría volver a lucir como es debido y no como una burla ridícula (que es en lo que se ha convertido hoy en día tal y como se encuentra) de lo que fue.
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