Me contó mi hermana que le despertó un golpe seco en mitad de la noche.
Aquellos días mi abuela andaba un poco enferma, y esa noche en particular se había quedado con ella para hacerle compañía. Insistió en dormir en su cama, las dos juntas, por si necesitaba de su ayuda para algo durante la madrugada, pero mi abuela le dijo que prefería dormir sola.
Con el corazón saliéndosele por la boca se calzó las zapatillas y, a tientas, comenzó a andar por la oscuridad de la habitación dirigida hacia el baño, de donde creyó que había procedido el ruido. Por entre la puerta escapaba una tenue luz, y entornándola lentamente se encontró con el cuerpo de mi abuela inmóvil sobre el suelo. Bajo su cara, estrellada contra el piso, se había formado un charco de sangre.
Mi hermana corrió hacia el teléfono, y marcando casi sin ver los números respondió una voz adormilada: ¡¡mamá, mamá!! La voz permaneció un momento en silencio, intentando identificar al interlocutor. Después tembló contra el auricular: ¡¿qué pasa, hija?!. No era la voz de mi madre. Uy... creo que me he equivocado. Y mi hermana colgó.
Me imagino la cara de horror con que se quedó aquella mujer, atónita y con el teléfono bramándole entre las manos... beep, beep, beep, beep...
5 comentarios:
Me he quedado sin palabras, como con un nudo en la garganta y me da miedo preguntarlo, pero lo haré, que le paso a tu abuela?
Pues nada, después de tranquilizarse mi hermana atinó a marcar el número de casa de mis padres, así que bajé yo. Luego vinieron mis padres y nos fuímos todos a urgencias... mi abuela se quedó que parecía un extraterrestre, con la cara súper hinchada, pero después de unos antiinflamatorios y unas semanas de reposo volvió a su estado natural... y tan pancha que sigue jejeje
Pero seguro que a la pobre mujer que le cogió el teléfono a mi hermana aún le dura el susto...
entonces todo bien, me alegro, el echo de que no lo cuentes, hace que me `pusiese en lo peor
Un abrazo
Sustos que nos van dando los abuelos, los "botones del pánico" que ya funcionan en algunas ciudades, o las llamadas al 112 suelen funcionar mejor en esos casos
Tatú lo sé, lo dejé un poco en suspenso para darle emoción jejeje
Celebrador, cuando esto ocurrió no toda la gente tenía la medalla de asistencia domiciliaria (mi abuela hasta el año pasado no quiso tenerla), y muchas veces cuando tenemos familiares cerca preferimos avisarles a ellos antes que llamar al 112... (que luego se llamó, por cierto, y no vinieron).
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