Camino desde el metro en dirección a casa de Sergio. Frente a mí una niña de unos nueve años pelea contra otros tres chicos de su misma edad. Les sigo a lo largo de la calle hasta que llegamos al bar de la esquina, de donde asoma un niño de unos cinco años, y susurrando le dice a la niña: mi hermano está por tí. La niña se lleva la mano al pecho, en sentido al corazón, entreabre los labios y suspira.
Vuelvo a casa de mi abuela en el metro, desde Arganda. En los asientos que quedan a mi lado se sientan dos chicos y una chica, todos de unos dieciséis años. La chica, entre risas, les cuenta como su novio ha terminado con ella. Me dijo que me quería demasiado. Giro la cabeza y pierdo la vista en el reflejo de los tres contra el cristal, que se solapa con el paisaje desdibujado por la velocidad del tren.
En un banco de Recoletos espero a que llegue Sergio, sentado. Le recibo con una sonrisa. Se sienta a mi lado, y choca su hombro contra el mío. Tengo algo para tí, me dice, y sobre mis manos posa una carta, escrita de su puño y letra. Y la carta dice así:
5 comentarios:
Así comoooo???? :D
guauuu que bonito, te he dicho que me encantas como escribes, creo que si, pues te lo digo otra vez, "me gustas como escribes"
Un abrazo
juas, pensaba que ya te había comentado aquí... XDDD
Estoy en modo maruja, así que mañana te traes la carta al curro ;P
Ayss qué pereza!
Pues ayer me puse a leer sus cartas, las que me escribía antes cuando nos veíamos menos y me puse super ñoño ... ains... no hace falta que las reproduzca aquí, podéis imaginar qué es lo que en ellas dice :)
Mañana tienes que estar preparado, tengo una serie de preguntas ya listas y preparadas para ti y soooooolo para ti!
Muas!
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