jueves, 24 de abril de 2008

Maricones

La primera vez que nos llamaron maricones fue en los bancos que quedaban tras las casetas de la feria del libro antiguo, en Recoletos. Por aquellos días nos pasábamos allí las horas muertas, hablando, leyendo, escuchando música, besándonos. Aquel lugar se convirtió en nuestro refugio, y cada tarde de sábado, o cada mañana que decidíamos faltar a clase en la facultad, nos dirigíamos allí, para poder estar tranquilos. Fue la irrupción de La palabra la que rasgo nuestro equilibrio, y la que hizo que la magia que aquel lugar común tenía para nosotros se desvaneciese. Hay quien dice que es fácil hoy en día, para una pareja homosexual, pasearse de la mano o darse un beso en público. Los que lo dicen, supongo, que se han besado o han cogido de la mano a poca gente de su mismo sexo. La palabra siempre está ahí, mordiendo como un perro rabioso. Se puede ver sus fauces abiertas en la mueca de asco del que sale. Su mirada de odio en la del que mira con desprecio.
Y es que La palabra tiene la propiedad intrínseca de convertirse en una violenta hostia estampada contra la cara.

9 comentarios:

Unknown dijo...

es una palabra horrible, pero lo que más duele no es la palabra, es la forma, el como lo digan, no crees??
Un abrazo

Angry Bull dijo...

Pues sí, justamente lo que molesta es quien y como lo diga. Si te lo dicen de broma y alguien a quien aprecias te lo tomas a risa. Si es un desconocido con ganas de hacer daño o molestar, entonces te pones de mala leche.

Anónimo dijo...

no creo que merezca la pena ni gastar saliba con ese tipo de personas...sabes que siempre he dicho que a quien te folles o como lo hagas queda fuera de la relacion de amistad que tu y yo tenemos! ademas, que voya decir que soy tan solo un utero con patas!!!!!!!! hahahaha!

Grimya dijo...

Que decirte, el otro dia paseando con Nat agarradas de la mano, mas de uno nos miro con desprecio, en esas ocasiones es cuando me da vergüenza formar parte de lo que llamamos ser humano.

Ro dijo...

Yo estampé una hostia en la cara de una señora (+40-50 años) por llamar "maricón" a mi mejor amigo.

No me arrepiento ni me arrepentiré.

Eso sí, la palabra es horrenda.

N. G. dijo...

Bueno justamente te iba a poner lo que nos pasa a Marta y a mi cada vez que paseamos de la mano. Y con lo dulce que me resulta... qué sabrán ellos.

Da lo mismo, todavía queda mucho. Pero vamos avanzando.

ridgeBoy dijo...

Que esté "de moda" no significa que sea fácil.

Depeche Mode dicen:

"Las palabras son tan innecesarias
Ellas solo pueden dañar"

Cuanta razón tienen

Saludos.

Angry Bull dijo...

Hombre, sí que existe cierta moda, pero no tanto de serlo sino de no esconderlo. También creo que al haber un ambiente más favorable que antes al tema, mucha gente que quizás fantasea con mantener relaciones con personas de su mismo sexo, se lanzan y experimentan. De ahí tanto bisexualismo. Las palabras sí, duelen, o más bien molestan. Pero yo sigo la máxima del refranero popular español: a palabras necias oídos sordos. ¿Qué sabrán ellos?

Tu Novio dijo...

Maricon de mierda hemos roto ahora me he hecho heterosexual y estoy teniendo folleteos con tu madre (más sexy que tu hijo de tia buena) ajjajaja adios maricon....