sábado, 8 de marzo de 2008

Corina se despide de R y rompe con su madre

Desde hace unos días siempre que hablo con Corina me encuentro de buen humor, puesto que al fin se ha decidido a darle portazo al cara dura de R. R y Corina mantienen una relación clandestina desde hace tres años y algo. Han reído juntos, salido a cenar, ido de dompras, hecho el amor... pero nunca se han ido de vacaciones como las parejas normales, porque R tiene novia desde hace cuatro años. Corina es la otra.
Yo le digo siempre a Corina que R para ella es como la droga, y tiene que desengancharse. Lo que necesita Corina es un proyecto hombre de las relaciones, porque la pobre lo ha intentado todo (conocer a otros, volverse célibe, escarcear con el rollo-bollo...) pero le vuelve a ver y... ¡zas! recaída otra vez.
A mí todo esto me da mucha rabia porque Corina es una de mis personas preferidas y se merece a alguien que la quiera, para quien sea la primera en todo y no un reemplazo o un receptáculo de sus avances sexorgásmicos. Así que cuando pienso en R me meto en mi papel, provoco mi furia y empiezo a despotricar.
La última semana que ví a Corina hacía ya dos meses que no se veía con R, y poco a poco iba recuperando la normalidad de su vida. Después de navidades, Corina fue a casa de la madre de R porque ésta tenía un regalo para ella. ¿Qué tal vas de amores? le preguntó la madre de R. Bueno... he tenido una relación con un chico... pero he decidido terminar con ella porque yo no quiero ser el segundo plato de nadie, ¿sabes? Le respondió Corina. Al ir a salir por la puerta, una vez ya se hubo despedido de ella, la madre la cogió por el hombro y le dijo: Espero que después de todo nos sigamos viendo. Corina no pudo resistir el brillo acuoso de sus ojos. Por supuesto que sí. Porque en algunos casos es más fácil darle carpetazo al amante que romper con una suegra.

5 comentarios:

Unknown dijo...

estuve una temporada con una chica así, era como una montaña rusa, estuve muy enamorada de ella, pero un día tuve que decirle, ya no, o él o yo, estuvimos un tiempo con una relación de amigos, en la que ya no había nada (yo ya no quería volver a ello) y creo que disfrute más de esta relación (la de amigos) que la otra (de ser su amante).
Un abrazo

Anónimo dijo...

aún estoy en la busqueda de la normalidad, si es que alguna vez la podré encontrar...o si es que esta allí fuera ;) estoy siguiendo los pasos de tatu más o menos...pero aun sigue siendo una locura!
un super beso

Unknown dijo...

Corina, hay muchos chicos/as que merecen la pena, pero el no, nadie tiene derecho a tratarte así, nadie. Ahora lo ves todo negro, pero el tiempo todo lo cura y sabes que para cualquier cosa tienes a tus amigos (iván parece que es uno de los buenos).
Un besazo y animo, siempre acaba amaneciendo, siempre

Angry Bull dijo...

Bueno Corina, tengo que coincidir con Tatú en que NADIE, nunca, tiene derecho a tratarte como segundo plato. Pero no hay nada nuevo en esto: te lo he dicho a tí miles de veces, tantas que ya te dolerán los oídos de escucharmelo decir. Me alegra, sin embargo, porder darte voz (leve, que al fin y al cabo sólo tú puedes darla en todo esto, y como te dije el otro día te daría para un blog de 4 o 5 años de duración...), pero sabes que lo hago porque me da mucha rabia que te pase todo esto.
Besos preciosa.

Southmac dijo...

Tan sólo añadiría que no hay parejas normales. Cada grupo de 2 (o 3, o 4, según fetichismos) es esclavo de las peligrosas normas de su rutina. Cada pareja acaba creando micromundos que crecen amparados por sus deseos frustrados y sus ansias de poder sobre el otro.

Por lo demás, muy romántico todo.