domingo, 1 de junio de 2008

Sola

Sentada sola, mientras se termina el cigarrillo, la chica abre el libro por una página al azar y comienza a leer. Lo primero que llama nuestra atención fue su moño y la caída de sus pestañas. Con los labios cuarteados por el exceso de carmín rodea el pitillo e inhala. La vida le va en ello. Lo deja sobre el cenicero y juguetea con su collar. Después coge el tenedor y pincha sobre la carne que tiene en el plato. Nos inventamos un pasado para ella.
Es actriz, ha terminado la función de hoy y ha decidido salir a cenar, sola. Es azafata, su avión terminó el servicio esta noche en Madrid, y se aloja en un hotel del centro. Le ha dejado el novio, y por no quedarse en casa se ha puesto guapa y se ha ido a cenar. Es una enferma mental, todas las noches a la misma hora se sienta en la misma mesa del restaurante y finge que cena leyendo, para hacerse la interesante.
Al rato cierra el libro y pide la cuenta. Bebe café de una taza mientras espera el cambio. Apaga el cigarrillo, que se encendió cuando se le terminó el otro. Se pone el abrigo y, arrastrando una maleta roja, se marcha de allí.
La gente, tras ella, gira la cabeza para mirarla cuando sale por la puerta.

2 comentarios:

Unknown dijo...

me gusta la de, que le ha dejado el novio

N. G. dijo...

Tenías que haber conocido a la chica del pelo rosa y el galgo...
Todavía la sigo observando cuando pasa por mi lado, pero es diferente, ahora está como más vacía...