jueves, 3 de abril de 2008

Voyeurs de oficina

Sobre mí, y desde el otro lado, dos sombras se proyectan hacia el monitor de mi ordenador. Giro levemente la cabeza, y por el rabillo las puedo observar mirándome descaradamente. Su mirada sobre mi persona se me antoja obscena, como si intentasen desnudarme y ver, realmente, lo que tengo dentro. Deben consolarse con espiar, únicamente, el monitor de mi ordenador. Se dan codazos entre ellas, murmullan y ponen gestos de reprobación: llevan HORAS mirando fíjamente a lo que hago, asomándose tras la mampara que las separa de mi mundo, contorsionando su cuerpo hasta posturas imposibles que, de algún modo, las permitan continuar con las intenciones voyeurísticas que dan sentido, cada día, a su jornada laboral.
Y es que tengo unas compañeras en el trabajo, detrás de mí, que se aburren demasiado en su puesto y que, por lo que parece, la única adrenalina que consiguen despertar durante el día, o el alimento de sus sueños húmedos y peores perversiones, les surge cuando, con todo descaro, me miran: a mí y a todo lo que hago.

7 comentarios:

Unknown dijo...

y aquí debería a ver un comentario de cualquiera de esas compañeras de trabajo, no el mío jeje
Un abrazo tatú(ado)

PD: por cierto y que es eso tan interasante que miran jej

N. G. dijo...

Ayss Tatú, es que NOSOTRAS LAS SUFRIMOS!!!

XDDDDDDDD

Amore, tu tranqui, que el día menos pensado les pego un grito a lo chucky!
Muas!

lichiaraña dijo...

AKABO DE GRITAR!!!!!
BASSSTAAA!!!!
¿me habeis oido?¿no? es que no he gritado, ha sido solo por dentro, donde no pueden entrar.... nadie y menos ellas.
Pero como bien dice S. solo nos salva ese chubasquero que SOLO nosotros tenemos, que nos resbale todo. Solo salir de aqui y olvidarse de todo.
Es el trabajo ideal, no se permite pensar
(entre otras cosas)

Diana dijo...

Me parece estupendo que eso ocurra. ¿Para qué va uno al trabajo si no es a intentar follarte al jefe o algún compañero? Qué coñazo de vida si no...No sé, yo pensaba que estaba claro.
Hoy tengo clase. No iría de no ser porque el profesor se parece a Martin Amis y despierta mi lado más salvaje. Un BESO!!

Angry Bull dijo...

Tatú: lo que intentan espiar es TODO. No hay algo en particular. Son zorras, y por tanto intentan ver algo con lo que poder destruirnos. En parte a mí me alegra que lo hagan, no te voy a mentir, al menos amenizan nuestras mañanas.

Chicas: ya sabéis que sino fuese por la trifuerza que hemos formado, los tres, en algún momento, habríamos entrado al despacho de la Torrenta-Suprema-Gusano-Susano y nos habríamos rajado las venas violentamente contra su rostro.

Diana: Bueno, si fuese jefe, y estuviese bueno, pues bueno, pero es una retaco repelente... de la que lo único que se podría aprovechar es su pelo para hacerse una fregona vileda. Por cierto, que ¡me encanta tu blog! ¿quién es el profe parecido a Martin Amis?

Unknown dijo...

pense que lo decias medio en broma de lichi y indigo
y no, parece ser algo más grave, ainsss
Nada que un abrazo y eso, feliz finde

Angry Bull dijo...

Neurotransmisores, yo soy de los que siempre intenta llevarse bien con todo el mundo. De hecho siempre tengo palabras amables para todo el mundo, no porque sea un falso con doble cara, sino porque de verdad soy incapaz de herir a nadie. Lo que pasa es que en mi oficina la gente que lleva más años ha decidido que los que llevamos menos no merecemos tanto la pena.
Lo que me jode de que espíen lo que hacemos no es el acto de espiar en sí, que me da igual porque tampoco tengo nada que esconder, sino que luego, lo que ven, se lo chivan a la jefa, y eso me parece de ser mala gente...
Gracias por pasarte por el blog :)